¿Cuáles son las implicaciones ambientales del Arco Minero?

 

Tomamos la oportunidad de la celebración del Día Mundial del Ambiente para reflexionar acerca de las  consecuencias ambientales que implica la instauración del Arco Minero, proyecto  impulsado por el Gobierno nacional con la supuesta intención de aprovechar la potencialidad de la actividad minera como alternativa al rentismo petrolero.

Sin embargo, aquí les presentamos algunos datos que plantean un escenario completamente diferente:

•La zona del Arco Minero tiene una extensión de 111.843,70 km², lo cual representa 46% del estado Bolívar. Es más grande que países como Panamá, Holanda o Suiza.

•Dentro de esa zona se encuentra una cantidad importante de biodiversidad que se ve amenazada por la minería ilegal; alberga el complejo hidroeléctrico de Guri, que genera un promedio de 45.000 gigavatios-hora (GWh) para el mercado eléctrico venezolano.

•Es hogar de la reserva forestal de Imataca y monumentos naturales, reservas de biósfera, parques nacionales y refugios de fauna silvestre,

Figura dentro de su extensión la cuenca del Caroní, que provee las reservas de agua dulce más importantes de Venezuela y abastece las centrales hidroeléctricas que generan 70% de la energía que consume el país. Es igualmente importante destacar que todo lo que llega al río Orinoco afectará la calidad de las aguas y de las especies del Mar Caribe y del Atlántico.

Entre los minerales presentes en la zona figuran el oro, hierro, diamantes y coltán, existente únicamente en siete países del mundo y que se utiliza en la fabricación de dispositivos electrónicos como celulares, computadoras, satélites, televisores y reproductores de música.

•Ya no es posible tomar agua del río, no se puede consumir pez aymara ni otros por la elevada contaminación por mercurio utilizado en el proceso de extracción de los minerales. Otras especies lejos de la mina también están contaminadas.

•Entre sus impactos negativos ambientales podemos encontrar: aumento de la deforestación, pérdida de biodiversidad, deterioro de la calidad del agua proveniente del escurrimiento superficial y el agua de los ríos, eliminación y contaminación del suelo, incorporación de contaminantes, principalmente de metales pesados en las comunidades aledañas o que laboran en la región, y afectación en la salud por contaminación del aire, por nombrar algunos.

•Según estudio realizado por la Universidad de Oriente (UDO), la mayoría de los Ye’kwana y Sanema presentan 40 veces más mercurio en el cabello que el estándar fijado por la Organización Mundial de la Salud.

•La minería ilegal ha ocasionado daños tan graves, que si se detuviera totalmente la actividad este mismo año, tomaría al menos 30 años recuperar toda la zona.

•El decreto del Arco Minero del Orinoco viola el artículo 127 de la Constitución, que establece que el Estado venezolano deberá proteger el ambiente, la diversidad biológica, los procesos ecológicos, los parques nacionales y demás áreas de importancia ecológica; se viola también el artículo 129 que estipula que toda actividad susceptible de causar daño a los ecosistemas debe ser previamente acompañada de estudios de impacto ambiental y sociocultural.

•Se estima que la deforestación causada por la minería ilegal en la región sea de 1.100 km² al año, que incrementa los casos de enfermedades como el dengue.

•Genera cambios radicales en la organización social, representando un riesgo en la vida de las comunidades, principalmente indígenas, por la trata de personas, prostitución y opresión de los habitantes y trabajadores de las minas.

Fuente: Manifiesto de Guayana sobre el Arco Minero, Provita, Dra. Nalúa Silva (coordinadora del Centro de Investigaciones Antropológicas de la UNEG).